La nueva democracia de la música electrónica en México. Por Jairo Guerrero

Actualizado: jul 11


A mediados de los años 70´s en Inglaterra, el mercado musical llegó a una saturación tal, que el aburrimiento por los artistas de siempre, sumado a una crisis energética, y a una crisis económica, dio como resultado el nacimiento del Punk y con él, toda la cultura del DIY (Do it Yourself) - Hazlo tu mismo-.

Fue el momento coyuntural en el que los monopolios musicales creados por las disqueras multinacionales tradicionales que no querían lo nuevo, se vinieron abajo. La gente tenía algo que decir, y ya no quería discos triples de Emerson Lake and Palmer, ni álbumes dobles de Rick Wakeman o Jethro Tull. Culturalmente pasaba algo más interesante como para seguir en un bucle de glorias del pasado que no proponían nada nuevo para los nuevos tiempos.


Hago esta referencia histórica, pues creo que como nunca antes, estamos viviendo en México un momento tan similar e interesante con la música electrónica hecha en nuestro país, que pareciera que viene dispuesta a romper el bucle de "los de siempre".


Antes, lo que yo percibía en la escena House/electrónica de México eran: pandillas, envidias, colectivos pasajeros, Mafias de house que hablaban de House sin producir house, que hablaban de Unidad, pero solo eran incluyentes entre ellos mismos, revistas amañadas, monopolios que se hacían llamar los nacidos en México, como si un país de 100 millones de habitantes perteneciera solo a unos cuantos “vatos”, Djs radiales que se disfrazaban de "Ardillas", emisoras electrónicas cuya programación parece dictada por Los 40 principales y a las que la nueva escena, poca atención le presta, y vi hasta un español que un día llegó con un label diciendo que era +, y terminó timando a muchos.

Pero, como parte de esas cosas diferentes que trajo la pandemia, el orden natural de las cosas busca el equilibrio, y el house hecho en México comenzó a salir de los estudios y del encierro. La música comenzó a aparecer, nuevos sellos y artistas florecieron. Se comenzó a sentir una descentralización. Siento que cada vez son menos los amigos de los amigos los que hacen parte de un movimiento, siento que en lugares que se están reactivando, no están tocando los cuates, "sino los buenos", y finalmente pareciera que la escena está más cerca de una democracia, que de la dictadura del pasado. Se respira más ligero.


Lo veo en todas las vertientes House. Escucho como esta democracia ha comenzado a generar eco en los Hubs de música electrónica más importantes como Traxsource, Beatport, Juno y hasta en el mismo Spotify. Todos los días hay artistas de México en los Charts donde solo aparecían los de siempre, los de afuera .


Hoy, hacemos ruido desde el sonido Nortec de Nortec: Bostich + Fussible con su nuevo single, hasta trabajos de House de México que participan en los Grammy 21, y música a borbotones de cientos de productores que figuramos en las tiendas digitales, mostrando diversidad de exploraciones sonoras, desde el dance y la electrónica experimental hasta un sonido house que se escucha maduro, grueso curado y consistente.

Pero esta democracia no se hace sola, se construye con todos nosotros como embajadores no solo de nuestro nombre, sino del sonido hecho en un país. Se hace siendo inclusivos entre nosotros mismos, y con las puertas abiertas de nuestros sellos para seguir impulsando sonido de calidad. Es hermoso que hoy no necesitemos la “atención” de estar en sellos de afuera, cuando los de adentro son más fuertes.
Y para tener en cuenta: Los Charts no se dan solos. Están ligados a las ventas, y aunque vivimos en un país donde la piratería se desborda, y muchos quieren la música gratis, debemos tratar de romper ese paradigma de solo escuchar las canciones. En este sentido, apoyar, no es escuchar, es consumir sonido electrónico mexicano. Es COMPRAR.


Hay materia prima y productores que llaman la atención en la escena de la producción y más importante aún, tienen el nombre de México en este momento en los Charts: Ramón Amezcua & Pepe Mog (Fussible), Carlo Riviera, Joy Marquez, Andres Mijangos, Karlos Kastillo, Jeremy Bass, Robin Lo, DJ Crown, Rick Silva, Roger Garcia, Tony Madrid, Aaron Sevilla, Moises Gómez, David Kinnard, y yo mismo (B-Liv) me cuento entre ellos. También hay sellos de México en el que los extranjeros se esfuerzan por estar y que definitivamente están destacando de manera honesta y sin tanto alarde: 76 Recordings, Futura Groove Records, Knuck Label, Distrito Music Label, My Own Beat Records, Freshly Cooked Music, Days Without End. /

De seguir así, auguro buen viento para esta nueva Democracia de la música electrónica hecha en México.


Por Jairo Guerrero [A.k.a B-Liv / Techxturas Sonoras]

Miembro de la Academia Latina de Grabación Latin Grammy. Dj , Productor y Artista de Música Electrónica firmado por Roger Sanchez para Stealth, por Todd Terry para InHouse, por DeepShakers para Safe, artista de King Street Nyc y único productor electrónico de México en firmar y aparecer en las icónicas colecciones de BuddhaBar, entre otros.



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