La pornografía del oscurantismo. Por Jairo Guerrero


A 40 años de Pornography / The Cure. Así como la oscura historia de Massachusetts tiene a sus brujas de Salem, el mundo vampírico tiene a Nosferatu, y cada exorcista tiene a su demonio de turno, Así mismo el rock y en especial los acérrimos a The Cure, tienen su Pornography.


Lanzado en 1982, Pornography es un disco rebosante de nihilismo sombrío y oscura psicodelia que guarda en si mismo la catarsis a la que se enfrentaba Robert Smith en aquél momento. No solo quería sumirse más en la oscuridad intentando al tiempo purificar sus propias emociones, sino buscaba entender el sentido de su banda.


En una entrevista para Post-punk, afirmó lo siguiente:“Tenía dos opciones en ese momento, que eran ceder por completo [suicidarme] o hacer un registro de ello y sacarlo de mí”. También afirma que “realmente pensó que eso era todo para el grupo. Tenía toda la intención de despedirme. Quería hacer el último disco de 'vete a la mierda' y luego acabar con la banda”.

Tan sombrío era el contexto, que para nadie es secreto que las sesiones de grabación fueron tensas y de mal humor, situación agudizada por el alcohol y el LSD y por la decisión de The Cure.

para ahorrar dinero, durmiendo en las oficinas del centro de Londres de su sello discográfico, Fiction.

La música que hicieron en el estudio fue sorprendente. En el pasado, The Cure parecía incapaz de trascender por completo sus influencias y orígenes. De hecho luego de 2 álbumes como Seventeen Seconds y Faith en el que la sombra de Ian Curtis parecía estar presente, estaban en un camino cerrado. Llegaban una y otra vez a la misma fórmula musical: sonidos un poco metálicos, suburbanos y de alguna manera dejando sentir el halo sonoro del sonido de Joy Division.

Pero cuando todo se torna caos, y sientes que tocas fondo como en la peor de las depresiones, vienen los antidepresivos, solo que esta vez la fluoxectina vino en forma de pornografía para ellos. Un trabajo que no sonaba como ninguna otra cosa que hubieran hecho. Era denso y premonitorio. Ruido, envuelto en reverberaciones cavernosas, impulsado por tambores atronadores y redobles fúnebres y descorazonados. Un disco con frases en forma de imágenes fragmentadas como cien alucinaciones juntas.

Pornography suena como un epitafio escalofriante y bien podría haber sido el último disco de Cure. Fueron tan tensas las sesiones, que terminaron con la salida de Gallop del grupo una vez terminado el álbum.

Compuesto por ocho canciones en total, cada una contando su propia historia de miseria, desesperación y desolación, Pornography fue un álbum tremendamente exitoso, que alcanzó el número 9 de listados en mayo de 1982: una notable hazaña, teniendo en cuenta su contenido, lo que también ayudó a romper el molde, mostrándole a la industria, que no solo la basura pop se destacaba. Irónicamente y pese a que Robert Smith sentía que el álbum era un fracaso artístico, Pornography sigue siendo uno de los discos más conmovedores de su generación o de cualquier otra, un álbum que nunca envejecerá ni quedará obsoleto.


Grabado durante un período de tres meses a principios de 1982, reproducirlo ahora es escuchar de principio a fin una carta de suicidio de 43 minutos y 16 segundos en las que se mantiene la nota de muerte autorreferencial con la frase que abre el disco en "Hundred Years": “¡No importa si todos morimos! ”.


Por Jairo Guerrero


 



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